jueves, 3 de diciembre de 2015

NUESTRA VISITA A LA ESCUELA INFANTIL 
"EL TRÉBOL"

Esta escuela infantil se encuentra situada en la provincia de Sevilla, más concretamente en la avenida de la Cruzcampo, junto a Gran Plaza. Desde 1968 este centro se dedica a la educación de los niños y niñas desde los 4 meses de edad hasta que emprenden su camino hacia primaria. 

A su vez, el periodo de edad que abarca de los 3 a los 6 años es concertado. 

Centrándonos en nuestra visita a esta escuela, podemos decir que el trato fue muy afable, donde nada más llegar, nos atendieron adecuadamente y nos indicaron a qué aulas podíamos dirigirnos y las actividades que se estaban realizando en ese momento. 
Nuestro grupo de trabajo esta conformado por cinco personas, tres de ellas se dirigieron a un aula de 3-4 años y las otras dos, se dirigieron a un aula de 4-5 años. 

Nuestro objetivo principal era observar la metodología empleada por parte de la profesora para impartir la clase, la estructura del aula, el papel de los niños en las actividades, su comportamiento ante éstas, comprobar si había existencia de niños con necesidades educativas especiales y en caso positivo, qué metodología o estrategias se llevaban a cabo con éstos y por último, como tarea mas personalizada del grupo, examinar y detectar aquellas necesidades existentes en el aula que nosotras considerábamos necesarias a contemplar en nuestro trabajo. 

Volviendo a las aulas, en la de 3-4 años, pudimos comprobar que se daba el caso de un niño con necesidades específicas del lenguaje, el cual tenía dificultades para mantener la atención mientras la educadora explicaba los contenidos. A su vez, éste no participaba de igual manera que sus compañeros de clase y su actividad física era descontrolada hasta el punto de no poder mantenerse sentado durante un periodo corto de tiempo. 
Por otro lado, también encontramos a otro alumno que durante sus años anteriores en esta misma escuela, había tenido un comportamiento desafiante con los profesores y  compañeros, de manera que la profesora de este aula puso en juego una estrategia de tal forma que el niño disminuyera estas conductas. La tarea consistía en que en cada actividad o juego que se hiciera en clase, el tenía el papel de vigilante, es decir, él era el encargado de controlar a los demás niños y niñas para que "se portaran bien". de esta manera, el alumno estaba mas tranquilo y se sentía realizado al tener una responsabilidad. 

En el aula de 4-5 años, nuestras compañeras observaron que había mucha comunicación entre la educadora y los niños de forma muy participativa. También presentaban un alto índice de conocimientos, ya que manejaban el lenguaje de signos, la geografía, es decir, conocían las distintas banderas con sus respectivos países a nivel Europeo, además sabían situarlos en el mapa. Igualmente, dominaban todas las partes del cuerpo humano, tales como, los músculos, los huesos, etc. 

Por otro lado, el aula estaba estructurada de tal forma que alrededor de las paredes se podían observar carteles donde se refleja vocabulario básico en ingles, y podemos decir que los niños/as tenían un conocimiento elemental en este idioma. También dominaban los diferentes números hasta el numero treinta, un elevado numero, ya que lo que se requiere en Educación Infantil es del 0 al 10, dichos números los representaban a través del ábaco y a su vez aprendían las decenas y las centenas.

Acto seguido, en el aula pudimos observar que había un caso de un niño que tenia altas capacidades intelectuales "superdotado" , el cual , superaba los limites mínimos de los contenidos establecidos por el aula. Un ejemplo que contemplamos, fue que tenia más entendimiento en el Sistema de numeración decimal que el resto de sus compañeros.

En resumen, podemos decir que nuestra experiencia fue bastante grata y que nos alegramos de haber podido estar en las aulas, vivenciando la práctica y en contacto con los niños y la realidad educativa.






Escuela Infantil "El trébol". 










lunes, 15 de junio de 2015

Aprendizaje cooperativo

Las técnicas de aprendizaje cooperativo constituyen una metodología innovadora que puede ayudar a resolver los problemas más urgentes en el ámbito educativo, como el fracaso escolar, la falta de motivación, las relaciones profesores alumno, el maltrato entre iguales y, por supuesto, el tratamiento de la multiculturalidad en el aula.
Algunos de estos temas junto con más inquietudes que alertan que algo está pasando en la vida de los adolescentes, se tratarán en otras entradas de este blog dirigido a educadores y a facilitar su docencia.
Entre los efectos positivos que posee llevar a cabo un aprendizaje colaborativo, se destacan varias vertientes entre las que se pueden visualizar estos efectos. El primero de ellos, en el plano académico, el aprendizaje cooperativo es mayormente más potente que el aprendizaje competitivo, dados los resultados que algunas investigaciones han realizado, se ha demostrado que este tipo de aprendizaje fomenta el rendimiento y la productividad escolar en general de todos los participantes. Estas situaciones concede al alumnado diversión, dinamismo y atracción hacia lo que están aprendiendo, fomentando al mismo tiempo la responsabilidad, la autonomía en su aprendizaje, el pensamiento crítico y constructivo, la capacidad de comunicación y expresión.
Otros de los beneficios, de carácter más pedagógico que produce el aprendizaje cooperativo, es la aparición de la motivación intrínseca en el alumnado, actitudes más positivas, mayor autoestima y confianza en sí mismo a la vez que en sus compañeros de trabajo, mayor participación, etc.
En un nivel más social, los beneficios que posee el aprendizaje cooperativo, pueden ser perfectamente aplicables en el plano académico. El desarrollo y mejora de las habilidades sociales juega un papel importante en un buen progreso del grupo de trabajo.
Por otro lado, diferentes estudios han podido demostrar que el aprendizaje cooperativo está estrechamente relacionado con el desarrollo de la capacidad empática del alumnado, anticipándose así a las posibles respuestas de los demás y disminuyendo la conducta egocéntrica.

Como conclusión, podemos decir que el aprendizaje cooperativo favorece el acercamiento entre el alumnado en relaciones interpersonales, se crean relaciones positivas, aumentando la productividad y el bienestar personal y social.

Coeducación como prevención de la violencia

La violencia de género es un tema escabroso en el cual hay que tener muy presentes de terminadas actuaciones y conductas que tanto alumnos como profesorado pueden realizar por costumbre y que denotan aspectos machistas, tendentes a la violencia de género.
Este es otro de los aspectos que se puede tratar directamente a través del empleo de una "educación coeducativa", puesto que desde los alumnos/as, desde pequeños, van interiorizando en primer lugar, los valores y principios que les transmite su familia y entorno más cercano, siendo la primera socialización la etapa que deja mayor huella. Poco a poco, investigaciones recientes, han demostrado igualmente, que el proceso conocido como segunda socialización, enfocándolo más al ámbito escolar, es el segundo más influyente en la vida de los niños y niñas., llegando incluso a afirmarse que éste es tan o más importante que el que se da en la familia.
Por tanto, es necesario analizar todas aquellas conductas que presenten rasgos machistas, tratando de eliminarlas con la cooperación y la participación de todos los agentes miembros que forman parte del mundo de la educación.

Ø  Observar y nombrar las distintas situaciones de violencia contra las mujeres que se establecen en la comunidad educativa. Es fundamental que las alumnas y alumnos, así como toda la comunidad educativa, sepan distinguir y definir cuáles son las situaciones de violencia y agresión machistas, para poder evitarlas, denunciarlas y tratarlas.

Ø Incorporar en el Plan Integral de Convivencia del centro propuestas de prevención, detección e intervención para el tratamiento de problemas de convivencia y, especialmente, para los de violencia sexista (psicológica, verbal y física).


Ø Cuestionar y analizar los mensajes sexistas que se transmite al alumnado en los diferentes ámbitos de su vida privada y desde la televisión, el cine, la publicidad, los videojuegos, internet, cómics y otras formas de ocio.

Coeducación y lectura

Aún hoy en día, nos movemos en una sociedad cargada de estereotipos y valores sexistas procedentes de una sociedad antigua mayoritariamente androcéntrica, en la cual predominaba claramente las características masculinas frente a las femeninas. Es por ello que resulta fundamental la influencia que nosotros mismos ejercemos, no solo en las futuras generaciones, sino hacia colectivos como la tercera y cuarta edad, siendo ésta última un colectivo hacia el cual se hace más complicada la tarea de transformación de ciertos valores todavía machistas dado a que son personas ya formadas de manera más completa y en otro contexto que las generaciones más pequeñas.
Asimismo, es necesario que nuestra actuación ante dichos grupos, esté debidamente planificada, revisando el lenguaje, los contenidos, los objetivos y las evaluaciones, todo ello encaminado a la búsqueda de resultados que reflejen que nos encontramos en un mundo caracterizado por la diversidad de razas, etnias, culturas, y con todo ello, diversidad de personas.
Dentro del aula, el docente puede trabajar con inmensidad de recursos coeducativos, mediante los cuales se puede educar en nuevos valores y dejando atrás todos los que ya nos han venido inculcando desde nuestro nacimiento.
Desde este lugar, os recomendamos la lectura "El diario violeta de Carlota" de la autora Gemma Lienas, desde el cual, los alumnos y alumnas pueden extraer las ideas más importantes de cada capítulo y realizar una puesta en común en clase.

El profesor podrá organizar la actividad como más lo cree conveniente, bien por trabajos en grupo o individualmente, se podrán hacer carteles o murales para decorar el centro, hacer una lluvia de ideas en clase, etc.

Pautas coeducativas

Con la entrada de las escuelas mixtas, la figura femenina se ha visto, si bien integrada e involucrada, también bajo una cultura claramente marcada por valores masculinos. A pesar de todo el currículo establecido para el aprendizaje del alumnado, no solo es evaluable esta parte sino que también se transmiten valores a través de la interacción de los propios alumnos y alumnas y también con los docentes. Algunas de estas pautas y valores se muestran a veces de manera más explícita y a veces menos. Todo ello forma parte del currículo oculto, el cual se construye en base a las actitudes, pensamientos, actuaciones de un centro educativo y su alrededor.
Es por ello, que resulta de vital importancia para una buena convivencia basada en el respeto y la igualdad de oportunidades, que tanto los docentes como todos los miembros que forman parte de la comunidad educativa sean conscientes de su comportamiento en las aulas y fuera de ellas. Algunos de los consejos para dar un paso hacia la coeducación son:
*      Ofrecerles a los alumnos y alumnas gran diversidad de recursos, dejando estereotipos atrás, para que todos y cada uno de ellos empleen el material de igual manera.
*      Tratar de reelaborar la lectura sexista haciendo que los alumnos empleen un lenguaje coeducativo en las actividades.
*      Animar a la investigación.
*      Ayudar a que expresen sus sentimientos, sean cuales sean.
*      Evitar expresiones o frases cargadas de estereotipos como por ejemplo "los chicos no lloran, eso es cosa de chicas".
*      Dirigirse de igual manera tanto a chicos como a chicas.
*      Evitar diminutivos o expresiones cariñosas a las chicas.
*      Proponer juegos en el que participen tanto chicos como chicas.
*      Tratar de incluir a las chicas en juegos que normalmente solo juegan los chicos y viceversa.

*      Concertar reuniones con las familias para informar de la importancia de la educación y el que se lleve a cabo en casa. 

Trabajo en equipo

El trabajo en equipo es un método de trabajo colectivo y de manera coordinada en el que los integrantes de un grupo intercambian conocimientos, ideas, sensaciones, opiniones, respetando los roles de cada uno de los sujetos para poder alcanzar los objetivos que previamente se han propuesto.
Por otro lado, el trabajo en equipo se basa en las 5C's:
*        Complementariedad: se trata de que cada individuo domine aquella temática que mas sepa dominar.
*        Comunicación: es esencial que exista una buena comunicación y feedback entre los integrantes del grupo para que todos conozcan lo que pasa en el grupo y los avances o atrasos que va teniendo.
*        Confianza: cada una de las personas que integran el grupo debe tener la confianza necesaria en cada uno de sus compañeros y en la labor que están realizando. Este aspecto resulta muy importante puesto que si alguna persona no posee esta característica y quiere abarcar lo que no le corresponde, las funciones del grupo se resquebrajan y comienza la desconfianza y el caos.
*        Compromiso: cada uno de sus miembros aportan lo mejor de sí mismos y se comprometen a sacar el trabajo adelante con responsabilidad y una actitud positiva, creyendo en el trabajo que están realizando.
*        Coordinación: este aspecto es muy importante para una buena consecución de los objetivos y por tanto del trabajo. Todos y cada uno de los integrantes han de estar coordinados lo mejor posible para que el trabajo que se está llevando a cabo tome coherencia y un sentido. Por el contrario, si cada uno de los miembros hace una parte sin una comunicación ni coordinación, estas carecerán de un sentido lógico, lo cual no serviría de nada y constituirían trabajos independientes.
Asimismo, los factores que facilitan un buen trabajo en equipo son:
Ø  Un liderazgo de calidad.
Ø  Tiempo disponible.
Ø  Coherencia y conexión.
Ø  Buena organización interna.
Ø  Fijación de unos objetivos claros y alcanzables.
Ø  Buen clima entre los miembros.

Por el contrario, algunos de los factores que dificultan el trabajo en equipo son:
Ø  Abarcar la palabra de todos los compañeros.
Ø  Hostilidad entre los miembros.
Ø  Falta de innovación y creatividad.
Ø  Falta de motivación entre los integrantes.
Ø  Falta de participación.
Ø  Actitud negativa y resistencia al cambio.
Por último, es importante distinguir entre los diferentes roles que se desempeñan en un grupo:
ü  El instructor: el cual aporta datos y da posibles respuestas.
ü  El animador: el cual da apoyo y ánimos en situaciones tensas.
ü  El coordinador: se encarga de la coordinación del grupo.
ü  El pacifista o mediador: intenta mediar y poner armonía en el grupo.
ü  El líder: aporta normas, valores y pautas al grupo.
ü  El polemista: discute y analiza las cosas.
ü  El revisor: examina y corrige los posibles errores.

ü  El vigilante: se encarga de mantener las normas y disciplina.

El rol del profesorado

La actitud del profesor frente al aula y a sus alumnos determina en gran medida la actitud de estos, pues éste debe poseer una serie de estrategias para poder prevenir o solventar los posibles conflictos que puedan surgir.
Es importante por ello, que todo profesor aunque no disponga de tutorías oficiales, funcione como tutor en sus clases, atendiendo a las necesidades e interés del alumnado.
Algunos consejos para crear un clima de confianza y calidez entre profesorado y alumnado son:
*      Conocer a cada uno de sus alumnos lo más profundamente posible. Para ello se pueden realizar más tipos de actividades extraescolares o actividades propuestas por ellos mismos para realizar en el centro.
*      Informar a los alumnos de las cosas que pasan en el centro.
*      Atender a los alumnos socialmente desfavorecidos por motivos de etnia o clase social, intentando paliar aquellas diferencias y convertirlas en algo enriquecedor y no en algo por lo que burlarse.
*      Mantener reuniones periódicas con los familiares del alumnado.
*      Establecer normas consensuadas por el grupo y el profesor.

*      Buena comunicación entre todos los profesores, poniendo pautas y aspectos en común.

Fases del trabajo en equipo

Para la organización de un trabajo en equipo es necesario tener en cuenta algunos pasos claves para la consecución de los objetivos y del trabajo en sí. Estos grupos base, suelen ser de cuatro o cinco personas, dependiendo de la magnitud o complejidad de la tarea a realizar. Asimismo, deben ser heterogéneos tanto en sexo, como en capacidad, como en habilidades, etc.
Para que el trabajo en equipo obtenga buenos resultados, es necesario tener en cuenta algunos de los aspectos siguientes:

  1. La cohesión de grupo. En este apartado, el objetivo principal es fortalecer las relaciones entre los miembros del grupo, creando un clima de confianza entre ellos, una actitud solidaria ante sus compañeros y de ayuda mutua. Otro de los objetivos a tener en cuenta en esta fase es que los propios miembros del grupo tengan confianza en el potencial del grupo que forman como tal y no del trabajo individualizado.
  2. El trabajo en equipo como recurso. En este paso, se ponen en juego estrategias cooperativas, que a su vez pueden combinarse con las tareas curriculares, llegando a la integración de ambas. Estas estrategias se pueden clasificar en simples y complejas. Por un lado, las estrategias simples pueden desarrollarse en una sesión de clase, por ejemplo parada de tres minutos, permite conocer la opinión y dominio de lo materia que se está trabajando, cabezas numeradas, permite agrupar al alumnado por números y éstos representen al grupo a la hora de realizar una tarea o lápices al centro, que permite establecer una línea básica de funcionamiento en el grupo.
Por otro lado, las técnicas complejas requieren un mayor nivel de conocimiento de estas tanto por parte del profesorado como por parte del alumnado. Algunas de ellas son, grupos de investigación, técnicas de Student Team Learning, aprendizaje individual asistido por un equipo, etc.
En definitiva, el objetivo de estas técnicas es proporcionar ayuda al profesorado para impartir sus contenidos desde un enfoque cooperativo.



  1. Enseñar y practicar el trabajo en grupo utilizando el cuaderno de equipo. En este apartado, se concretan las funciones o roles de cada uno de los miembros del equipo, las cuales conviene concretar y grabar en un instrumento de seguimiento de organización y planificación grupal como puede ser el cuaderno de equipo. Este instrumento consta de las siguientes partes:
·         Definición del nombre del equipo.
·         Principales habilidades y aficiones.
·         Determinación de los roles y funciones.
·         Normas consensuadas por todo el equipo.
·         Planes de equipo: distribución de cargos de cada miembro, objetivos, posibles dificultades, etc.
·         Diario de sesiones.




Con este modelo de trabajo, el profesor adquiere un nuevo rol, el cual gira en torno a cuatro aspectos básicos: el docente como mediador, en el que el profesor es el encargado de organizar lo que se impartirá en cada clase o sesión de grupo, los recursos necesarios, etc.
El docente como observador, en donde su papel es controlar el discurso del trabajo y mediar en caso de conflicto.
El docente como facilitador de la autonomía del aprendizaje del alumnado, ofreciendo recursos, posibilidades, diferentes alternativas, etc.
El docente como evaluador, en donde él es el encargado de proporcionar un feedback al alumnado de su actividad, desde un punto de vista constructivo y crítico y no como un recurso de represión o castigo.


Propuestas Didácticas

A continuación, se describe una serie de propuestas didácticas con carácter pedagógico en las cuales se pretende solventar aquellos problemas que surgen en las aulas de secundaria. Según Chickering y Gamson (1991) describen siete principios básicos que deben guiar la formación del profesor y lograr un aprendizaje óptimo entre los estudiantes que deben:

*      Promover un contacto estrecho entre los estudiantes; en el que tanto profesor como alumnado mantengan una relación cordial y cálida, promoviendo la confianza.
*      Cooperación entre los alumnos; fomentando la empatía por el otro y creando relaciones de fortaleza y compañerismo.
*      Aprendizaje activo; dejando al alumno el espacio y el tiempo necesario para que desarrolle su actividad, construyendo su propio aprendizaje,
*       Rápida retroalimentación a los estudiantes; comunicando aquellos logros y dificultades.
*      Gran cantidad de tiempo para el aprendizaje académico; reorganizando tiempos y actividades que permitan el aprendizaje significativo.
*      Comunicación con altas expectativas hacia los estudiantes, impulsando métodos de enseñanza-aprendizaje confiando en las potencialidades del alumnado.
*      Considerar la diversidad de talentos y la diversidad de aprendizajes; tomando en cuenta el amplio abanico de oportunidades que se muestran ante escenarios de interculturalidad tanto de aspectos como de personas para trabajar con pluralidad de temáticas.
Por otro lado, Ovejero (1994) propuso la introducción de tres áreas psicosociales en la formación del profesorado:
*      Interacción y relaciones interpersonales; en el que se incluyen la comunicación entre el profesor y el alumnado, las interacciones entre estos, la interacción y las relaciones interpersonales entre los propios alumnos, la percepción social, expectativas del profesorado e interacción y aprendizaje cooperativo.
*      Grupos y conducta grupal; en este apartado se incluyen contenidos tales como la formación y estructura de un grupo, la cohesión grupal y sus implicaciones en el aprendizaje, roles, conflictos, etc.
*      Técnicas psicosociales de trabajo educativo; que incluye técnicas de diagnostico grupal, técnicas de intervención, etc.
Sáenz (1997) propone un programa básico de formación del profesor de secundaria basado en los principios didácticos más comúnmente aceptados: individuación, constructivismo, autonomía, aprender a aprender, descubrimiento, experimentación, significación, interdisciplinariedad y cooperación.
Por otro lado, Esteve (1997), plantea la adecuación de los contenidos de la formación inicial a la realidad de la enseñanza, permitiendo al futuro docente comprender y dominar los factores que cambian la dinámica de sus grupos de alumnos, como la de factores sociales que determinan la relación educativa, es decir, una formación moldeable, que le permita adaptar su docencia a las características del contexto o entorno.
Con todas estas propuestas, es necesario pasar de un individualismo docente al trabajo colaborativo y cooperativo para transformar y mejorar la práctica educativa.