lunes, 15 de junio de 2015

Fases del trabajo en equipo

Para la organización de un trabajo en equipo es necesario tener en cuenta algunos pasos claves para la consecución de los objetivos y del trabajo en sí. Estos grupos base, suelen ser de cuatro o cinco personas, dependiendo de la magnitud o complejidad de la tarea a realizar. Asimismo, deben ser heterogéneos tanto en sexo, como en capacidad, como en habilidades, etc.
Para que el trabajo en equipo obtenga buenos resultados, es necesario tener en cuenta algunos de los aspectos siguientes:

  1. La cohesión de grupo. En este apartado, el objetivo principal es fortalecer las relaciones entre los miembros del grupo, creando un clima de confianza entre ellos, una actitud solidaria ante sus compañeros y de ayuda mutua. Otro de los objetivos a tener en cuenta en esta fase es que los propios miembros del grupo tengan confianza en el potencial del grupo que forman como tal y no del trabajo individualizado.
  2. El trabajo en equipo como recurso. En este paso, se ponen en juego estrategias cooperativas, que a su vez pueden combinarse con las tareas curriculares, llegando a la integración de ambas. Estas estrategias se pueden clasificar en simples y complejas. Por un lado, las estrategias simples pueden desarrollarse en una sesión de clase, por ejemplo parada de tres minutos, permite conocer la opinión y dominio de lo materia que se está trabajando, cabezas numeradas, permite agrupar al alumnado por números y éstos representen al grupo a la hora de realizar una tarea o lápices al centro, que permite establecer una línea básica de funcionamiento en el grupo.
Por otro lado, las técnicas complejas requieren un mayor nivel de conocimiento de estas tanto por parte del profesorado como por parte del alumnado. Algunas de ellas son, grupos de investigación, técnicas de Student Team Learning, aprendizaje individual asistido por un equipo, etc.
En definitiva, el objetivo de estas técnicas es proporcionar ayuda al profesorado para impartir sus contenidos desde un enfoque cooperativo.



  1. Enseñar y practicar el trabajo en grupo utilizando el cuaderno de equipo. En este apartado, se concretan las funciones o roles de cada uno de los miembros del equipo, las cuales conviene concretar y grabar en un instrumento de seguimiento de organización y planificación grupal como puede ser el cuaderno de equipo. Este instrumento consta de las siguientes partes:
·         Definición del nombre del equipo.
·         Principales habilidades y aficiones.
·         Determinación de los roles y funciones.
·         Normas consensuadas por todo el equipo.
·         Planes de equipo: distribución de cargos de cada miembro, objetivos, posibles dificultades, etc.
·         Diario de sesiones.




Con este modelo de trabajo, el profesor adquiere un nuevo rol, el cual gira en torno a cuatro aspectos básicos: el docente como mediador, en el que el profesor es el encargado de organizar lo que se impartirá en cada clase o sesión de grupo, los recursos necesarios, etc.
El docente como observador, en donde su papel es controlar el discurso del trabajo y mediar en caso de conflicto.
El docente como facilitador de la autonomía del aprendizaje del alumnado, ofreciendo recursos, posibilidades, diferentes alternativas, etc.
El docente como evaluador, en donde él es el encargado de proporcionar un feedback al alumnado de su actividad, desde un punto de vista constructivo y crítico y no como un recurso de represión o castigo.


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