A
continuación, se describe una serie de propuestas didácticas con carácter
pedagógico en las cuales se pretende solventar aquellos problemas que surgen en
las aulas de secundaria. Según Chickering y Gamson (1991) describen siete principios básicos que deben guiar
la formación del profesor y lograr un aprendizaje óptimo entre los estudiantes que
deben:
Promover un contacto estrecho entre los estudiantes;
en el que tanto profesor como alumnado mantengan una relación cordial y cálida,
promoviendo la confianza.
Cooperación entre los alumnos; fomentando la empatía
por el otro y creando relaciones de fortaleza y compañerismo.
Aprendizaje activo; dejando al alumno el espacio y el
tiempo necesario para que desarrolle su actividad, construyendo su propio
aprendizaje,
Rápida
retroalimentación a los estudiantes; comunicando aquellos logros y
dificultades.
Gran cantidad de tiempo para el aprendizaje académico;
reorganizando tiempos y actividades que permitan el aprendizaje significativo.
Comunicación con altas expectativas hacia los
estudiantes, impulsando métodos de enseñanza-aprendizaje confiando en las
potencialidades del alumnado.
Considerar la diversidad de talentos y la diversidad
de aprendizajes; tomando en cuenta el amplio abanico de oportunidades que se
muestran ante escenarios de interculturalidad tanto de aspectos como de
personas para trabajar con pluralidad de temáticas.
Por otro lado, Ovejero (1994)
propuso la introducción de tres áreas psicosociales en la formación del
profesorado:
Interacción y relaciones interpersonales; en el que se incluyen la
comunicación entre el profesor y el alumnado, las interacciones entre estos, la
interacción y las relaciones interpersonales entre los propios alumnos, la
percepción social, expectativas del profesorado e interacción y aprendizaje
cooperativo.
Grupos y conducta grupal; en este apartado se incluyen contenidos tales
como la formación y estructura de un grupo, la cohesión grupal y sus
implicaciones en el aprendizaje, roles, conflictos, etc.
Técnicas psicosociales de trabajo educativo; que incluye técnicas de
diagnostico grupal, técnicas de intervención, etc.
Sáenz
(1997) propone un programa básico de formación del profesor de secundaria
basado en los principios didácticos más comúnmente aceptados: individuación,
constructivismo, autonomía, aprender a aprender, descubrimiento, experimentación,
significación, interdisciplinariedad y cooperación.
Por otro lado, Esteve (1997), plantea
la adecuación de los contenidos de la formación inicial a la realidad de la
enseñanza, permitiendo al futuro docente comprender y dominar los factores que
cambian la dinámica de sus grupos de alumnos, como la de factores sociales que
determinan la relación educativa, es
decir, una formación moldeable, que le permita adaptar su docencia a las
características del contexto o entorno.
Con
todas estas propuestas, es necesario pasar de un individualismo docente al
trabajo colaborativo y cooperativo para transformar y mejorar la práctica
educativa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario