Las
técnicas de aprendizaje cooperativo constituyen una metodología innovadora que
puede ayudar a resolver los problemas más urgentes en el ámbito educativo, como
el fracaso escolar, la falta de motivación, las relaciones profesores alumno,
el maltrato entre iguales y, por supuesto, el tratamiento de la
multiculturalidad en el aula.
Algunos
de estos temas junto con más inquietudes que alertan que algo está pasando en
la vida de los adolescentes, se tratarán en otras entradas de este blog
dirigido a educadores y a facilitar su docencia.
Entre
los efectos positivos que posee llevar a cabo un aprendizaje colaborativo, se
destacan varias vertientes entre las que se pueden visualizar estos efectos. El
primero de ellos, en el plano académico, el aprendizaje cooperativo es
mayormente más potente que el aprendizaje competitivo, dados los resultados que
algunas investigaciones han realizado, se ha demostrado que este tipo de
aprendizaje fomenta el rendimiento y la productividad escolar en general de
todos los participantes. Estas situaciones concede al alumnado diversión,
dinamismo y atracción hacia lo que están aprendiendo, fomentando al mismo
tiempo la responsabilidad, la autonomía en su aprendizaje, el pensamiento
crítico y constructivo, la capacidad de comunicación y expresión.
Otros
de los beneficios, de carácter más pedagógico que produce el aprendizaje cooperativo,
es la aparición de la motivación intrínseca en el alumnado, actitudes más
positivas, mayor autoestima y confianza en sí mismo a la vez que en sus
compañeros de trabajo, mayor participación, etc.
En
un nivel más social, los beneficios que posee el aprendizaje cooperativo,
pueden ser perfectamente aplicables en el plano académico. El desarrollo y
mejora de las habilidades sociales juega un papel importante en un buen
progreso del grupo de trabajo.
Por
otro lado, diferentes estudios han podido demostrar que el aprendizaje
cooperativo está estrechamente relacionado con el desarrollo de la capacidad
empática del alumnado, anticipándose así a las posibles respuestas de los demás
y disminuyendo la conducta egocéntrica.
Como
conclusión, podemos decir que el aprendizaje cooperativo favorece el
acercamiento entre el alumnado en relaciones interpersonales, se crean
relaciones positivas, aumentando la productividad y el bienestar personal y
social.


